La amiloidosis es una enfermedad poco frecuente que se produce cuando proteínas anormales, llamadas amiloides, se depositan en diferentes órganos y tejidos del cuerpo. Estos depósitos pueden afectar la función del corazón, los riñones, el hígado y el sistema nervioso, y requieren un diagnóstico precoz para mejorar el pronóstico y planificar un tratamiento adecuado.

TIPO DE PATOLOGÍA

05 Enfermedades endocrinas, nutricionales o metabólicas

PREVALENCIA

Desconocida

SINÓNIMOS

Amiloidosis de cadena ligera, amiloidosis inmunoglobulínica, amiloidosis primaria.

La amiloidosis se clasifica en varios tipos según el tipo de proteína involucrada y la extensión de la enfermedad. Los más frecuentes son:

  • AL: producida por cadenas ligeras de inmunoglobulinas, asociada a trastornos de células plasmáticas.

  • AA: relacionada con enfermedades inflamatorias crónicas, como artritis reumatoide o infecciones prolongadas.

  • hereditaria: causada por mutaciones genéticas que generan proteínas anormales.

  • por edad avanzada (senil): aparece en personas mayores, afectando principalmente el corazón.

Síntomas 

Los signos dependen de los órganos afectados, pero pueden incluir:

  • Fatiga y debilidad general

  • Hinchazón en piernas y tobillos

  • Problemas renales (proteinuria)

  • Alteraciones cardíacas, como arritmias o insuficiencia

  • Dificultad respiratoria

  • Alteraciones neurológicas

Diagnóstico

El diagnóstico combina pruebas de laboratorio, biopsias de tejido afectado y estudios de imagen para determinar la extensión de los depósitos de amiloide. En algunos casos, los análisis genéticos ayudan a identificar la forma hereditaria de la enfermedad.

Tratamiento

No existe un tratamiento curativo definitivo, y puede incluir:

  • Quimioterapia para reducir la producción de proteínas anormales

  • Trasplante de médula ósea

  • Terapia dirigida a síntomas específicos (diuréticos, fármacos cardíacos)

  • Seguimiento multidisciplinar

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