TIPO DE PATOLOGÍA

Enfermedades del Sistema Nervioso

PREVALENCIA

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SINÓNIMOS

Síndrome de Riley-Day

Neuropatía sensitiva autonómica hereditaria tipo 3

Neuropatía sensitiva autonómica hereditaria tipo III

HSAN3

TESTIMONIO

La disautonomía puede presentarse de manera primaria, como un trastorno del sistema nervioso autónomo en sí mismo, o secundaria, asociada a enfermedades como diabetes, neuropatías, enfermedades autoinmunes o trastornos genéticos. Entre los tipos más comunes se incluyen:

  • Disautonomía postural ortostática (POTS), caracterizada por mareos y aumento de la frecuencia cardíaca al ponerse de pie

  • Disautonomía familiar, un trastorno genético raro que afecta principalmente a descendientes de ciertas poblaciones

  • Disautonomía secundaria, causada por otras enfermedades o lesiones del sistema nervioso

Síntomas frecuentes

Los síntomas de la disautonomía pueden variar ampliamente según la gravedad y el tipo, e incluyen:

  • Mareos y desmayos al cambiar de posición

  • Palpitaciones y taquicardia

  • Hipotensión o hipertensión postural

  • Problemas digestivos como estreñimiento o diarrea

  • Fatiga crónica y sudoración anormal

  • Dificultades para regular la temperatura corporal

Diagnóstico

El diagnóstico de la disautonomía requiere un enfoque multidisciplinario que puede incluir:

  • Historia clínica detallada y examen físico

  • Monitoreo de la presión arterial y frecuencia cardíaca

  • Pruebas de inclinación (tilt table test)

  • Estudios neurológicos y pruebas de función autonómica

Tratamiento y manejo

Aunque no existe una cura definitiva, el tratamiento de la disautonomía se centra en aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida:

  • Cambios en el estilo de vida, como aumentar la ingesta de líquidos y sal

  • Ejercicios físicos adaptados para mejorar la circulación

  • Medicamentos para regular la presión arterial y la frecuencia cardíaca

  • Terapia ocupacional y apoyo psicológico

El seguimiento regular con especialistas en neurología y cardiología es clave para prevenir complicaciones y adaptar el tratamiento a cada paciente.

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