La neuropatía es una condición que afecta los nervios del sistema periférico, interfiriendo con la transmisión de señales entre el cerebro, la médula espinal y otras partes del cuerpo. Esta enfermedad puede provocar debilidad, entumecimiento, dolor y alteraciones sensoriales, siendo fundamental un diagnóstico temprano para manejar los síntomas y prevenir complicaciones.
TIPO DE PATOLOGÍA
Enfermedades del Sistema Nervioso
PREVALENCIA
1-9 / 100 000
SINÓNIMOS
Hidromielia
Siringobulbia
Siringohidromielia
La neuropatía puede ser causada por múltiples factores, incluyendo diabetes, infecciones, deficiencias nutricionales, exposición a toxinas, trastornos autoinmunes y lesiones físicas. Dependiendo del tipo y la gravedad, los síntomas varían y pueden afectar la sensibilidad, el movimiento o ambas funciones.
Tipos
Neuropatía periférica: afecta los nervios fuera del cerebro y la médula espinal, causando debilidad y dolor en manos y pies.
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Autonómica: compromete los nervios que controlan funciones involuntarias, como la presión arterial, la digestión o la frecuencia cardíaca.
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Focal: afecta un solo nervio o grupo de nervios, provocando síntomas localizados.
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Difusa: involucra múltiples nervios al mismo tiempo, causando problemas generalizados en las extremidades.
Síntomas frecuentes
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Hormigueo o entumecimiento en manos o pies
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Dolor punzante o ardoroso
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Debilidad muscular
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Pérdida de coordinación y equilibrio
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Alteraciones en la presión arterial o digestión (neuropatía autonómica)
Diagnóstico
El diagnóstico incluye la evaluación clínica, análisis de sangre, estudios de conducción nerviosa y, en algunos casos, biopsias de nervio o piel. Es importante identificar la causa subyacente para ofrecer un tratamiento específico.
Tratamiento
El manejo de la neuropatía depende de su origen y gravedad:
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Control de enfermedades subyacentes (como la diabetes)
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Medicación para el dolor neuropático
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Fisioterapia y ejercicios de rehabilitación
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Cambios en el estilo de vida para prevenir complicaciones
El seguimiento regular con un especialista permite mejorar la función nerviosa y la calidad de vida del paciente.
