El Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) es un trastorno genético ultrarraro que afecta múltiples sistemas del cuerpo, incluyendo el desarrollo neurológico, esquelético y cardiovascular. Los pacientes pueden presentar síntomas variados desde la infancia, por lo que el diagnóstico temprano es crucial.
TIPO DE PATOLOGIA
20 – Anomalías del desarrollo
PREVALENCIA
1-9 / 100 000
SINÓNIMOS
Síndrome de retraso del neurodesarrollo-cardiopatías congénitas-discapacidad intelectual; Trastorno del neurodesarrollo asociado al gen SPEN
TESTIMONIO
Conoce el testimonio de Mattia
María Laura, madre de Alessandro con una enfermedad ultrarrara: «Necesitamos más destinos adaptados»

El Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) se caracteriza por alteraciones genéticas que impactan el desarrollo físico y neurológico. Aunque es extremadamente poco frecuente, los avances en genética clínica han permitido identificar los genes implicados y establecer criterios de diagnóstico más precisos.
Síntomas frecuentes
Entre los síntomas más comunes del Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) se incluyen:
-
Retraso en el desarrollo motor y cognitivo
-
Rasgos faciales característicos
-
Alteraciones musculoesqueléticas como escoliosis o hipotonía
-
Problemas cardíacos y cardiovasculares
-
Dificultades en la alimentación y el crecimiento
La manifestación de los síntomas puede variar significativamente entre pacientes, por lo que cada caso requiere un enfoque individualizado.
Diagnóstico
El diagnóstico del Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) se basa en:
-
Evaluación clínica detallada de signos físicos y desarrollo neurológico
-
Historia familiar y genética del paciente
-
Pruebas de imagen y estudios cardiovasculares
-
Secuenciación genética para identificar mutaciones específicas asociadas al síndrome
Tratamiento y manejo
Actualmente no existe una cura definitiva para el Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS), por lo que el tratamiento se centra en la atención sintomática y de soporte:
-
Fisioterapia y terapia ocupacional para mejorar la motricidad
-
Intervenciones médicas para problemas cardíacos u ortopédicos
-
Apoyo educativo y psicológico adaptado a las necesidades cognitivas del paciente
-
Seguimiento regular con un equipo multidisciplinario de especialistas
El manejo temprano y coordinado mejora significativamente la calidad de vida y permite prevenir complicaciones asociadas.
