El Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) es un trastorno genético ultrarraro que afecta múltiples sistemas del cuerpo, incluyendo el desarrollo neurológico, esquelético y cardiovascular. Los pacientes pueden presentar síntomas variados desde la infancia, por lo que el diagnóstico temprano es crucial.

TIPO DE PATOLOGIA

20 – Anomalías del desarrollo 

PREVALENCIA

1-9 / 100 000

SINÓNIMOS

Síndrome de retraso del neurodesarrollo-cardiopatías congénitas-discapacidad intelectual; Trastorno del neurodesarrollo asociado al gen SPEN

TESTIMONIO

El Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) se caracteriza por alteraciones genéticas que impactan el desarrollo físico y neurológico. Aunque es extremadamente poco frecuente, los avances en genética clínica han permitido identificar los genes implicados y establecer criterios de diagnóstico más precisos.

Síntomas frecuentes

Entre los síntomas más comunes del Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) se incluyen:

  • Retraso en el desarrollo motor y cognitivo

  • Rasgos faciales característicos

  • Alteraciones musculoesqueléticas como escoliosis o hipotonía

  • Problemas cardíacos y cardiovasculares

  • Dificultades en la alimentación y el crecimiento

La manifestación de los síntomas puede variar significativamente entre pacientes, por lo que cada caso requiere un enfoque individualizado.

Diagnóstico

El diagnóstico del Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS) se basa en:

  • Evaluación clínica detallada de signos físicos y desarrollo neurológico

  • Historia familiar y genética del paciente

  • Pruebas de imagen y estudios cardiovasculares

  • Secuenciación genética para identificar mutaciones específicas asociadas al síndrome

Tratamiento y manejo

Actualmente no existe una cura definitiva para el Síndrome Radio-Tartaglia (RATARS), por lo que el tratamiento se centra en la atención sintomática y de soporte:

  • Fisioterapia y terapia ocupacional para mejorar la motricidad

  • Intervenciones médicas para problemas cardíacos u ortopédicos

  • Apoyo educativo y psicológico adaptado a las necesidades cognitivas del paciente

  • Seguimiento regular con un equipo multidisciplinario de especialistas

El manejo temprano y coordinado mejora significativamente la calidad de vida y permite prevenir complicaciones asociadas.

 

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